lunes, julio 29, 2013

Salinas 2013



 El hogar lejos del hogar

Soy un enamorado de festi de Salinas, lo fui desde la primera vez, desde el principio me sentí como parte de él, aceptado sin más, conociendo a muchísima gente que comparte conmigo un amor por el surf y un gusto por juntar vivencias en torno a él, cuando hablo del festi siempre lo comparo a la cena de Nochebuena en la que se reúne toda la familia que normalmente no puedes ver durante todo el año. Esto tenemos que agradecérselo a Pepe y los demás chicos de la organización porque me consta que se esfuerzan por hacer cada año un festival mejor que el anterior, por desgracia este año no ha sido posible, el crecimiento incontrolado de este evento nos ha arrollado, lo que otros años era una congregación de tabloneros se ha convertido en un macrobotellón.

Enseñando el trabajo
 
Nunca como este año he escuchado tanto el “no vuelvo” incluso he visto a festivaleros de toda la vida hacer el petate e irse antes de que llegara el fin de semana, tengo que reconocer que el orgullo que tenía el último día cuando dejaba el prao y lo veía más limpio que el día que llegábamos se ha convertido en rabia y pena (sobre todo pena) de ver los despojos de una orda de niñatos cuya única intención es emborracharse hasta caer, muchos dirán que esto ha crecido tanto que es imposible de controlar, que no hay marcha atrás y que se nos ha ido de las manos, hay quien culpa a las fiestas del túnel o a los tenderetes, puede que sea cierto, pero no era la gente del túnel la que daba la lata sino los que se quedaban toda la noche en la zona de acampada. Creo que el sentimiento general es que esto ha cambiado ¿tiene remedio?

 El problema
 
Sinceramente, me resisto a pensar que esto no tenga remedio, creo que lo que la frase más repetida a lo largo de la historia de Salinas “lo mejor son los festivaleros” encierra la solución del problema, con los años nos hemos acostumbrado a que nos den todo hecho, a llegar y a disfrutar de lo mucho que nos aporta el festival y a aceptarlo, pero es la hora de que empecemos a devolverle todo esto que nos ha dado, a mi me ha dado muchos amigos, un lugar donde reunirme con ellos, un montón de buenos momentos y estoy dispuesto a luchar por ellos. Sé que el nuestro es un deporte individual y estamos acostumbrados a ir por nuestra cuenta pero creo que es unidos es como tenemos fuerza de verdad. A lo largo de estos días he visto a muchos encararse con los vándalos llamarles la atención incluso he visto llegar la cosa a las manos, cosa que creo que nos acerca a esta panda de impresentables. Empecemos por estar todos juntos, no nos desperdiguemos a lo largo de Salinas, si los tabloneros somos el ejemplo a seguir, concentrémonos todos en una zona, que se nos distinga de los demás, como hace la gente de Málaga para evitar que se nos cuelen elementos indeseados, sé que es difícil porque no todos podemos ir con una semana de antelación, ahí es donde la organización nos puede echar una mano con una zona para festivaleros, simplemente acotándola, no necesitamos seguratas nosotros mismos podemos tener un control sobre quien se instala en esa zona si cada uno dedicamos un par de horas de nuestro tiempo ¿y que son un par de horas en una semana? no hablo de hacer un gueto de los festivaleros viejos en plan club privado, pero en los grupos que formaron jaleo no vi ni un solo long.

Que nadie vea en mi actitud un deseo de condenar a la gente joven, donde acampamos convivimos con grupos que no solo no compartían las actitudes de los botelloneros, sino que las sufrían como el resto y se avergonzaban de ellas, con miedo de que los incluyéramos en el mismo saco, esa es la gente por la que deberíamos seguir haciendo el Festival y a la que queremos tener a nuestro lado.

Yo no tengo todas las soluciones (ojalá las tuviera) pero creo que tenemos las herramientas necesarias para poder salvar el festival, podemos comunicarnos entre nosotros y con la organización, aportar nuestro grano de arena, devolviéndole a Salinas una parte de lo mucho que nos ha dado, aportemos todos ideas y llevémoslas a cabo, basta de decir que la organización tiene que hacer esto o lo otro y digamos nosotros vamos a ayudaros en esto para arreglar lo que anda mal, la otra opción es el “no vuelvo” y dejar morir lo que tanto nos ha gustado, pero si esa va a ser nuestra actitud tal vez nunca nos merecimos tener un Salinas.

Alguno se fue conteto para casa pese a todo
Publicar un comentario